Puntos clave:
  • El Reserva Biósfera Maya (RBM) en Guatemala muestra cómo la tala sostenible y la participación comunitaria pueden preservar los bosques mejorando las condiciones de vida locales.
  • Las concesiones forestales comunitarias han mantenido una deforestación casi nula, actuando como 'Islas verdes' dentro del área.
  • Los esfuerzos incluyen programas de nurcheros y la restauración de tierras degradadas con diversos tipos de árboles.
  • Prácticas sostenibles han mejorado las inversiones locales e influido en el desarrollo comunitario.

Establecimiento de la Reserva Biósfera Maya

La Reserva Biósfera Maya (RBM), establecida por el gobierno guatemalteco, abarca una extensa área de más de 5.2 millones de acres o aproximadamente 2.1 millones de hectáreas y es reconocida por la UNESCO como un vital bosque natural en Centroamérica.

Zonas de Gestión y Concesiones

La RBM está dividida en tres zonas distintas: la zona de buffer (23%), que actúa como una barrera protectora; la zona núcleo (39%), incluyendo parques nacionales y áreas de conservación; y la zona múltiple de uso (38%), donde las comunidades pueden cosechar recursos de manera sostenible bajo estrictas líneas directrices.

Prácticas Forestales Sostenibles Generan Islas Verdes en Centroamérica
Prácticas Forestales Sostenibles Generan Islas Verdes en Centroamérica

Tala Sostenible en Acción

En la zona múltiple de uso, 12 concesiones forestales comunitarias manejan más de 400,000 hectáreas. Por ejemplo, una cooperativa toma dos árboles de cada uno de sus parcelas al año, siguiendo estrictos estándares del Consejo de Gestión Forestal (FSC). Este proceso implica un plan minucioso y ejecución, con cada árbol siendo mapeado, talado y numerado.

La primera concesión se estableció tras el final de la guerra civil en Guatemala en 1997. Durante las últimas dos décadas, estas concesiones comunitarias han desempeñado un papel crucial en poner fin a los años de deforestación en la jungla ilegalmente tala más grande del centroamericano. Mientras que el área protegida como todo pierde cerca del 13% de su cubierta natural en 24 años, las concesiones comunitarias han mantenido una deforestación casi nula.

En un sitio de tala, un ararato choque con un claro abierto para arrastrar un tronco de maderCKER de 15 metros. El tractore luego maniobra y remata la madera en un montón antes de regresar a la selva. Según la ingeniera forestal Hedy Godinez Pulido, este proceso brutal pero controlado permite que la naturaleza reclamatione el terreno durante al menos cuatro años como parte de un estricto plan de gestión que busca preservar la RBM.

Involucración Comunitaria y Beneficios

El pueblo de La Pasadita ha visto mejoras significativas gracias a las prácticas sostenibles. Por ejemplo, en 2009, Conap suspendió su concesión comunitaria después de descubrir tala ilegal dentro del área de 18,000 hectáreas. Para recuperar el confianza de Conap, se asociaron con la Alianza de Bosques a través de su programa Prosperous and Resilient Landscape (PRL). El proyecto implicaba establecer un gran nurchero donde más de 120,000 plántulas de 23 especies diferentes fueron cultivadas.

Estos árboles se utilizan para restaurar tierras pasturizadas, volviendo a cubrir con árboles y reduciendo la amenaza de incendios forestales. En La Pasadita, caobas y maderCKER altas crecen sobre el maíz y las frijoles, que se cultivan durante solo dos años para mejorar la salud del suelo.

Uaxactún, una concesión en la parte norte de Petén, ha visto un aumento de la cubierta forestal en 113 hectáreas debido a una gestión estricta. Los productos no madereros como las palmas xate se cosechan de manera sostenible y generan ingresos significativos. Según Francisco Aldana, vicepresidente de Uaxactún, este producto ahora se vende por $60,000 al año, en comparación con apenas unos cientos de dólares antes de la implementación de las prácticas sostenibles.

Esfuerzos de Restauración

Sondeos aéreos se utilizan para monitorear el paisaje y asegurar que los proyectos de restauración avancen según lo programado. Según José Román Carrera de la Alianza de Bosques, ha habido un aumento neto en la cubierta forestal de 105 hectáreas.

El éxito de estas iniciativas de restauración se está reconociendo por Conap, que ahora considera cómo puede usar esta abordaje para guiar las políticas nacionales de reforestación productiva. En Uaxactún, el pueblo espera capitalizar su proximidad a ruinas antiguas mayas y trabaja con Conservación Internacional (CI) en una oferta turística que incluye visitas a sitios arqueológicos cercanos y mountain biking.

Conclusión

Fuente: The Guardian


Junius Gutmann

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