Puntos clave:
  • Miles de inmigrantes han huido de Sudáfrica por las manifestaciones violentas contra personas ilegales.
  • Las protestas, que llegaron a su punto máximo en junio, demandan la salida de los ilegales del país antes de una fecha límite dada.
  • Los ataques de vigilantes y el desidia gubernamental han llevado a un desplazamiento significativo y dificultades para los migrantes.
  • Los defensores argumentan por una mejor integración, mientras que los críticos afirman que las marchas se utilizan para desviar la responsabilidad del gobierno.

Incidentes en Thembelihle

En un asentamiento informal al sur de Johannesburgo, conocido como Thembelihle, los inmigrantes malauyes vivían pacíficamente junto a sudafricanos durante años. Sin embargo, recientes robos armados han traído inestabilidad a la comunidad. En junio y julio de 2023, varios incidentes vieron hombres invadir hogares, agredir residentes e hurtar pertenencias valiosas.

Una noche en julio, cinco hombres entraron al domicilio de Moosa Addi Kunje, un malauye de 60 años que vive en Sudáfrica desde el año 2000. Los agredieron severamente, hurtaron su refrigerador, TV y teléfono móvil y le dejaron cicatrices en la cabeza por ser golpeado con un revólver. Aisha Muhammed, otra víctima de esa misma noche, dijo que les arrebataron sus ahorros para regresar a Malawi.

Violencia y desplazamiento en medio de protestas antímeros en Sudáfrica
Violencia y desplazamiento en medio de protestas antímeros en Sudáfrica

La violencia forma parte de una ola más amplia de protestas antímeros que han afectado Sudáfrica desde marzo de 2023. El gobierno ha deportado al menos a 54,000 personas y matado a cuatro durante estas manifestaciones.

Impacto en las comunidades

Miles se han desplazado de sus hogares ante el caos, con muchos durmiendo fuera de consulados en Johannesburgo. En la embajada malauya, decenas de mujeres con niños pequeños esperaban salir de Sudáfrica después de ser despedidas del trabajo. La situación ha empeorado para inmigrantes que no pueden acceder a atención médica, según informa Médicos Sin Fronteras.

Aunque el gobierno afirma que no hay crisis humanitaria, ONGs como Section27 argumentan que todos en Sudáfrica deberían tener acceso a atención primaria sin importar su estatus de inmigración. El ministro de Justicia declaró que el gobierno solo proporciona atención médica de emergencia para inmigrantes ilegales y no atención integral garantizada por la ley.

Protestas e respuesta gubernamental

Las protestas, cuyo plazo no oficial terminaba en junio, han llevado a un desplazamiento adicional. March and March, un grupo que demanda la salida de los ilegales del país, continuó sus marchas a pesar de las dudas del gobierno. Los críticos argumentan que las marchas se utilizan para distraer la atención de problemas sistémicos en Sudáfrica.

El 16 de julio, una marcha por Johannesburgo, Alexandra township, vio a los manifestantes entrar en casas y atacar tanto a migrantes como a sudafricanos sin distinción. La policía no intervino en estos incidentes pero enfatizó que los requisitos de identificación casa por casa son ilegales.

Conclusión

Las protestas antímeros en curso destacan las complejas cuestiones de integración, xenofobia y política gubernamental. A medida que más inmigrantes se ven obligados a huir o enfrentan el desplazamiento, la situación subraya la necesidad de un enfoque equilibrado para abordar tanto los desafíos económicos como el trato con las personas sin papeles.

Fuente: El Guardian


Dell Beahan

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