Escapando de las Expectativas: El Viaje de un Hiker a la Naturaleza y la Autodescubrimiento
- El autor recorrió la Ruta del Pacífico Crest después de años viajando y aventurándose.
- Al principio, Into the Wild lo inspiró a romper con las expectativas sociales para vivir libremente en paisajes remotos. Pero más tarde reevaluó su mensaje.
- Ahora ve la libertad como algo más que un escape físico; es sobre mantenerse conectado con los seres queridos.
- El senderismo se ha convertido en una forma de meditación al aire libre para manejar el estrés ansioso.
De Fantasía a Realidad
Morgan da Silva, de 44 años, relata sus primeros años inspirados por la película Into the Wild, que retrataba el viaje del americano Christopher McCandless en el bosque estadounidense. A los 16 años, Morgan se fascinó con la idea de romper con las expectativas sociales y vivir libremente en paisajes remotos. Su fascinación comenzó cuando vio la película por primera vez. En las siguientes dos décadas, ese sentido de aventura lo llevó a recorrer varios lugares: tres meses en India, cuatro meses en Nepal y cinco meses en Brasil. Entre trabajos y estudios, cada vez que se sentía atrapado, salía a aventurarse, esperando que le ayudara a entender quién era y qué quería de la vida.

La Ruta del Pacífico Crest: Un Nuevo Comienzo
En abril, Morgan comenzó a caminar la Ruta del Pacífico Crest, un recorrido de 2.650 millas que va desde la frontera con México hasta Canadá. Este viaje marcó un cambio significativo en su vida; en lugar de huir de sus circunstancias actuales, buscó conectar más profundamente con la naturaleza y confiar en sí mismo. Cada día, caminaba alrededor de 20 millas con todo lo que necesitaba para los próximos cuatro meses a cuestas. Al despertar a las 5:30 am sobre una roca granítica quebrada que dominaba el paisaje del Bosque de Domeland, Morgan experimentó la belleza cruda de la Ruta, con nada más que bosque, piedra y silencio por kilómetros.
Reevaluando la Libertad
La película Into the Wild, que una vez lo inspiró como un faro de aventura y libertad, tomó un significado diferente para Morgan. Con el paso del tiempo, comenzó a ver su mensaje de manera diferente, comprendiendo que la verdadera libertad es sobre mantenerse conectado con quienes se ama en lugar de físicamente escapar de la sociedad. En sus últimos 20s, al vivir en Los Ángeles, sintió soledad pese a la gran población de la ciudad. Esta percepción lo llevó a mudarse a Londres y cultivar relaciones en lugar de buscar constantemente nuevos lugares o experiencias.
Lecciones del Camino
El viaje de Morgan por la Ruta del Pacífico Crest le enseñó valiosas lecciones sobre hacer frente al camino de la vida. La belleza de la naturaleza—florones de cactus, azaleas desérticas, atardeceres estelares—le llenaba de admiración y gratitud. El senderismo como meditación se convirtió en una parte esencial del rutinario programa diario de Morgan en el camino. Le ayudó a manejar el estrés cuando sus pensamientos se volvían demasiado fuertes. Al caminar, encontraba constantemente oportunidades para detenerse y observar la gran belleza que le rodeaba: florones de cactus, azaleas desérticas e increíbles atardeceres. El senderismo le enseñó que la paz se puede encontrar en la sencillez de hacer frente al camino una vez por vez. Hay un sentido de gratitud no solo por los paisajes excepcionales sino por poder experimentar la vida día a día.
Morgan ha llegado a comprender que la soledad y la isla son experiencias diferentes. En el sendero, se siente confortado con la soledad, especialmente sabiendo que tiene raíces en Londres. El viaje por la Ruta del Pacífico Crest le enseñó que la libertad que buscaba hace años era una libertad de espíritu, no un escape físico. Mientras continúa su sendero, Morgan mira con expectativa lo que cada día traerá, agradecido por cada momento de este increíble viaje.
Fuente: The Guardian






